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lunes, 12 de septiembre de 2011

Juzgar antes de tiempo

¡Muy buenas queridos anecdotistas!
Quería empezar esta curiosa travesía con una vivencia enmarcada en uno de los sectores del entretenimiento más hipnotizantes: Los videojuegos.
Se trata, sin duda alguna, de un elemento prácticamente imprescindible para la mayoría de jóvenes que, como yo, hemos disfrutado de una de estas maravillas del "Octavo arte".
Prácticamente todos tendréis alguna anécdota, situación o experiencia que compartir. De eso estoy seguro.  En mi caso particular, la historia que os contaré tiene como telón de fondo al que sigue siendo, hoy por hoy, uno de los juegos más sorprendentes que he tenido en mis manos. Se trata de "Oblivion", cuarta parte de "The Elder Scrolls", la famosa saga de rol en primera persona que encandiló a público y crítica en el año 2006.
Probablemente no sea ni el primero ni el último que haya menospreciado un videojuego por sus primeras horas de partida. Sin embargo, así fue. Aún sabiendo que el presumible bodrio era obra de Bethesda Softworks, valedores de ese portento jugable llamado "Fallout 3", con el que quedé impresionado, sus gráficos me invitaban a pedir una hoja de reclamaciones. Claro que, en ese momento (año 2010) había acostumbrado a mis ojos a orgías visuales como "Far Cry 2" ó "Crysis".
Tras cinco minutos recorriendo una interminable gruta subterránea y escapando de ratas titánicas, eché un par de bostezos y me fui a dormir, no sin antes prometerme que al día siguiente lo intentaría de nuevo.


Una vez finiquitada la dichosa rata apareció una pantalla llena de opciones de todo tipo y empecé a sospechar algo que me incitó a continuar.

Grutas, mazmorras, cuevas...Oblivion no es apto para claustrofóbicos


 Quince minutos después me encontré con una puerta en la que se podía leer "A la Ciudad imperial". Al abrirla, confirmé mi presentimiento: Una gran llanura verde, preciosista, inmensa y rica en detalles. Arriba, las nubes se movían y ocultaban el sol, produciendo un efecto bellísimo. Estaba asistiendo a algo grande, pero aún era demasiado pronto para darme cuenta.

 
Los atardeceres en Oblivion te engogen el corazón

 Con el mencionado "Fallout 3" tuve una experiencia similar. Empecé en un monótono refugio nuclear que parecía frustrar las altas expectativas que había depositado en él. Pero al salir al aire libre y tras más de 60 horas de juego a mis espaldas, ahí estava, coronando mi "top ten" particular.
Tal vez era eso, tal vez necesitaba mojarme por completo, empaparme de todo lo que me rodeara y no dejarme llevar por las penosas sensaciones del inicio. Y eso hice. Aquella tarde, una de las pocas que recuerdo haber pasado más de 3 horas seguidas "desconectado" del mundo, sirvió para poner a prueba todas las dudas. Al apagar la consola, me sentía extrañado. Por un lado, me remordía la conciencia por haber pensado en devolverlo. Por otro sabía que, muy posiblemente, me encontraba ante un digno sucesor de mi juego favorito.
Actualmente llevo cerca de 50 horas disfrutando de "Oblivion". Huelga decir que, para un servidor, es el mejor juego de la historia.
¿Por qué he empezado con ésta aparentemente irrelevante historia? Muy sencillo. Mi objetivo con este blog no es llenarlo de sucesos épicos y grandes hazañas. Mi propósito es conocer los pequeños relatos que, aunque a ojos de los demás puedan parecer banales, a nosotros nos han hecho aprender más de una lección.
PD: Os dejo con algunos análisis para los que, como yo, no las teníamos todas.

http://www.3djuegos.com/juegos/analisis/1068/0/the-elder-scrolls-iv-oblivion/

http://www.meristation.com/v3/des_analisis.php?pic=360&idj=cw4289af6e75672&id=cw4426e43bd2539&idp=&otro=1

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